Dos vertientes de Sabiduría

 

 

 

Dos caminos para encontrar el ser verdadero

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Lo que comúnmente se conoce como Yoga es una serie de ejercicios y posturas físicas, que si bien favorecen el buen funcionamiento del cuerpo, se corren riesgos sino hay la orientación profesional adecuada, tal como ocurre en  cualquier actividad física. Pero estos ejercicios no son más que una parte de este sistema llamado Yoga.

 

La palabra Yoga viene de la raíz sanscrita Yug que quiere decir unión, donde no existen las barreras de raza, creencia, sexo o cultura; tampoco se discute si Dios existe, porque de lo que se trata es de un sistema de vida en donde la base científica descansa en el control del cuerpo y del espíritu para llegar a una estabilidad, a una PAZ  integral.
 

La Yoga no es una religión, tampoco es una sencilla filosofía, sino un método de Realización. Este sistema ofrece a todos la posibilidad de un entendimiento y ahuyenta toda frontera religiosa; es la perfecta TOLERANCIA, en una FRATERNIDAD VERDADERA.


Dice el Dr. Serge Raynaud de la Ferrière en sus obras, que “la Humanidad entera necesita educarse de nuevo porque se ha alejado de las leyes naturales de la existencia”. Nos explica que los Yoghis, ya sean ascetas aislados en cuevas del Himalaya, o peregrinos de la India, o estén mezclados entre la multitud de las grandes urbes, permanecen inmutables, imperturbables y destacados frente a las reacciones comunes de los hombres, pues vibran en una tonalidad universal.

Enlace a las obras del Dr. De la Ferrière

 

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La Yoga es el camino que nos enseña a vivenciar que existe un paralelismo entre el macrocosmo y el microcosmo. Por ejemplo: nuestro corazón late 4 veces cuando respiramos una vez, todo como para recordar que la Luna efectúa su revolución alrededor de la Tierra en cuatro períodos distintos; respiramos 18 veces por minuto así como en 18 años se efectúa la nutación del eje terrestre en relación con la Luna. En fin, somos uno con el Universo, somos parte de él.


Cada vez que respires, date cuenta que eres uno con el aire que entra en ti y que sale de ti. Cada vez que el correr de la exigencia cotidiana te domine, recuerda que estás vivo, respiras, tu corazón late,  cada célula de tu cuerpo está viva, cuando miras hacia afuera tu entorno es igual a ti, el planeta es igual a ti, también respira, está vivo. Entrar en la consciencia de ti mismo y de lo que te rodea es hacer YOGA.


La Yoga no se trata de una práctica parcial, no se trata solamente de un tiempo para hacer una actividad física una o dos horas al día; cuando el estrés te atrape y tu cuerpo te reclame, haz consciencia de lo que hiciste para que esto sucediera, si lo haces estarás empezando en el sendero de la Yoga. Si cuando las preocupaciones te atormenten, eres capaz de respirar y ser el testigo, más que la víctima de tus emociones, estarás empezando en el sendero de la Yoga. Conócete a ti, acéptate y compréndete, sólo entonces comenzarás a comprender a los demás, a vivir mejor. Comenzarás a disfrutar de la vida, llevar la vida en vez de que las circunstancias te lleven a ti. Comenzarás a aprender a vivir.


El Yoga se presenta como un sistema de vida para el mejoramiento de la existencia hacia la sabiduría, una disciplina para la realización divina y quiere decir identificación. El yoghismo, es la metodología, es un trabajo de perfección espiritual, basado en diferentes vías que llevan a un solo fin: la unión y la Yoga un modo de existencia, el camino de aprender a vivir.